El dólar cerró a $ 29,80: se disparó por impacto externo y debilidad interna

La calma de julio quedó atrás y la moneda norteamericana volvió a subir.

La cotización oficial del dólar subió hoy 1,10 pesos y cerró en los 29,80 pesos para la venta en el promedio de los bancos de Buenos Aires, tras el recrudecimiento de una crisis cambiaria que nunca terminó y sólo fue aplacada por el multimillonario crédito del FMI.

El HSBC posicionó el precio del billete verde en los 30 pesos. El Galicia, en los 29,99. Y el Banco de la Nación Argentina intentó sostener el valor del billete, pero tras cotizarlo en los 29,50 pesos durante gran parte del día, lo subió a 29,70 pesos.

A lo largo de la semana, el precio del billete subió 1,80 pesos (6,43%), al pasar de 28 a 29,80. 

En el mercado mayorista, el tipo de cambio saltó 4% hasta los 29,15 pesos para la compra y 29,25 pesos para la venta, con una suba de 1,14 pesos respecto del final de ayer. Se negoció un volumen de 559 millones. Y en la semana el dólar mayorista subió 1.96 pesos, es decir, 7%. 

La situación de una nueva devaluación de la moneda hace prever que el Gobierno podría volver a incrementar la venta de los dólares de Hacienda que llegaron como un préstamos del Fondo Monetario Internacional.  

¿Por qué sube el dólar?

Existen dos causas fundamentales que explican la nueva escalada del billete estadounidense en la plaza local: la crisis de los países emergentes y la escasez de dólares genuinos que padece la Argentina desde hace muchos años.

El peso argentino caía 6,85%, sólo por detrás de la lira turca que se hundía 22,29%. Otros países emergentes sentían el impacto de una nueva jornada negra: el rublo ruso retrocedía 6%; el rand sudafricano perdía 5,45%; y el real brasileño bajaba 4%.

Todas las monedas estaban afectadas por las fuertes tensiones en la economía turca, lo que provocó temor en los inversionistas de un efecto contagio a la economía mundial: esto llevó a una nueva demanda global de dólares como refugio.

El presidente de Turquía, el islamista Recep Tayyip Erdogan, instó hoy a los turcos para que cambien sus euros y dólares a liras para frenar la fuerte depreciación de la moneda turca, que en lo que va de año se ha hundido más de un 40%.

Existen temores sobre la posibilidad de colapso económico y los ahorristas e inversores de ese país intercontinental ubicado entre Asia y Europa se desprenden lo más rápido que pueden de la moneda local.

Esta situación de Turquía –que tiene una tensión creciente con los Estados Unidos por diferencias políticas en el seno de la OTAN- genera contagio en otros países emergentes y golpea a la Argentina, cuyos activos venían en caída.

El presidente estadounidense anunció este viernes en su cuenta de Twitter haber dado su autorización para duplicar los aranceles al acero y aluminio procedente de Turquía, aumentando la presión sobre Ankara cuya economía se muestra debilitada.

La Argentina enfrenta una escasez estructural de dólares genuinos por la reciente sequía histórica y porque su economía está en caída, dirigiéndose hacia una recesión cuya duración y profundidad aún está en duda.