Alguna vez celebraremos que Pandora abrió la caja

Del trío de la corrupción (funcionarios-empresarios-jueces), los cuadernos están dejando al descubierto al menos expuesto: los hombres de negocios.

La Caja de Pandora que se ha abierto con ese tutorial de la corrupción que son los cuadernos que escribió Oscar Centeno nos sacude por horas.

Son momentos de una intensidad compleja de procesar, con un exjefe de Gabinete que admite de manera lisa y llana las coimas, empresarios que tratan de hacernos creer que eran aportes de campaña forzados, jueces que dicen que fallaron para garantizar impunidad por aprietes, vicepresidentes condenados por intentar quedarse con la máquina de imprimir billete... Y la lista recién empieza.

Hay numerosos lados donde pararse a observar el fenómeno, pero el más novedoso es que queda al descubierto un sector que no estaba tan expuesto en el trípode de la corrupción conformado por funcionarios que piden coimas para otorgar una obra o una concesión o un servicio del Estado, empresarios que las pagan a cambio de mayores costos o menor calidad de la prestación, y magistrados que miran para otro lado ante esa transacción.

Del primero y el tercer grupo teníamos algunos exponentes, al menos casi como chivos expiatorios, visibilizados. Pero los segundos están apareciendo tan nerviosos por Tribunales que agarran a patadas lo que se les cruza cuando van a declarar.

Tal vez falten grandes jugadores, pero salen nombres, firmas, grupos. Algunos son los grandes protagonistas del atraco fenomenal que fue la era K; otros son los antiguos integrantes de la denominada Patria contratista, que perdura intacta desde poco después de la mitad del siglo pasado.

Es tal el tembladeral que se ha provocado, que el propio titular de la Unión Industrial Argentina, Miguel Acevedo, vaticinó meses duros y se preguntó esta semana “quién va a poner plata en los programas de Participación Pública Privada, quién va a dar garantías”. “Todo el sector está sospechado y eso significa que todo lo que se mueve alrededor sufrirá”, agregó.

Después, en Córdoba, morigeró sus expresiones como para no quedar pegado a la vieja lógica de “roban, pero hacen”.

Pero aparece aquí un elemento clave. El Lava Jato brasileño, al que le sigue faltando el capítulo argentino y el cordobés, impactó fuerte en la obra pública y obligó a la reconversión de grandes empresas.

¿Se termina en Argentina el célebre club de la obra pública? ¿Se caen los advenedizos jugadores que aparecieron con los K y también los jugadores históricos que se vienen quedando con casi todo gestión tras gestión, tengan o no origen democrático?

Los que siguen estos temas con más precisión consideran que es prematuro arriesgar una respuesta, que los males que salen de la Caja de Pandora de los cuadernos recién están empezando, pero que se avecina un nuevo escenario. Otros entienden que los actores locales están todos salpicados y que aparecerán grandes grupos extranjeros a tallar en la escena.

Silencio cordobés

Todos estos posibles cambios tendrán, por cierto, su correlato en Córdoba, donde el Gobierno provincial sigue sin hacer casi comentarios sobre el caso de los cuadernos. El gobernador Juan Schiaretti viene profundizando su perfil crítico hacia la política económica de Mauricio Macri, pero en sus últimos discursos obvió las referencias al mayúsculo escándalo institucional que sacude al país.

La otra dimensión del caso de los cuadernos es que acerca al ciudadano una visión más comprensible de cuáles son los efectos de la corrupción.

Por caso, con Cromañón u Once pudimos palpar cómo la corrupción mata. Con las anotaciones de Centeno, tal vez descubramos que detrás de cada acto de corrupción hay menos calidad de vida: se pagan más impuestos, hay menos infraestructura, las rutas son más angostas e inseguras, los hospitales o escuelas no se hacen o se hacen a media, el agua inunda campos y ciudades... y así.

Tal vez falte bastante, pero es muy probable que algún día digamos: “Qué bueno que Pandora abriera la caja con forma de cuadernos”.

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El texto original de este artículo fue publicado el 10/08/2018 en nuestra edición impresa. Ingrese a la edición pdf para leerlo igual que en el papel.