La importancia del líquido de frenos

El sistema de frenado de un vehículo depende en gran parte del líquido de frenos, por lo que reparar en su mantenimiento es de suma importancia para la seguridad de la conducción.

Su función principal es transmitir la fuerza ejercida sobre el pedal del freno a las pastillas de los frenos delanteros y zapatas en los tambores traseros que detienen el auto. Para lograrlo se usa una bomba principal de frenos con tubos de metal y mangueras flexibles que se conectan a las bombas auxiliares de frenos en cada una de las ruedas.

Cuando se aplica presión en el pedal de freno, el pistón en el cilindro de la bomba principal ejerce presión sobre el líquido de frenos comprimido dentro del sistema, lo que empuja las zapatas contra los tambores o las pastillas de los discos contra los rotores, y de ese modo se detiene el vehículo a través de esta fricción.

El líquido de freno opera en condiciones de temperatura extrema, con una alta resistencia a la evaporación, y además debe poseer una baja absorción de la humedad, ya que esta deteriora su rendimiento con rapidez. Además, el líquido de frenos debe prevenir la corrosión y ser compatible con las gomas de circuito.

Por esto, es muy importante que el líquido de frenos cumpla con altos estándares de calidad.

Las cualidades más importantes que debe tener el líquido de frenos son:

  • Viscosidad: que se traduce en la capacidad de fluir en temperaturas altas y bajas.
  • Compatibilidad: para proteger el sistema de frenos, debe ser compatible con piezas de caucho y metálicas.
  • Punto de ebullición: temperatura a la que hierve.

El sistema de frenos normalmente cuenta con frenos de disco en el eje delantero y frenos de tambor en el eje trasero, aunque son más los modelos actuales que cuentan con freno de disco en las cuatro ruedas. En el caso de los frenos de disco, estos son más eficientes y seguros que los de tambor, sobre todo en situaciones climáticas complicadas. Entre sus ventajas está que el poder de frenado no disminuye con la humedad ni se deforma en caso de frenado extremo, como ocurre con los frenos de tambor.

El líquido de frenos debe prevenir la corrosión y ser compatible con las gomas de circuito. (Mundo Maipú)

El líquido de frenos debe prevenir la corrosión y ser compatible con las gomas de circuito. (Mundo Maipú)

¿Cada cuánto se debe cambiar el líquido de frenos?

  • Se recomienda hacer el cambio por primera vez a los tres años y después cada dos años o a los 80 mil kilómetros, según lo indique la marca de tu auto.
  • El líqudo de frenos no debe reutilizarse, ni mucho menos se debe diluir con agua.
  • Para comprobar que esté en perfecto estado, el color debe ser amarillo transparente y debe encontrarse siempre entre las dos marcas de máximo y mínimo.
  • Ignorar su mantenimiento puede significar consecuencias graves en las calles, ya que esto es fundamental para el frenado seguro del vehículo.  

Fuente:blog.vw.com.mx / www.autofacil.es

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