Yohana, para el asombro: de alta, tras la masacre de Traslasierra

Sobreviviente. Yohana, de 26 años, en una imagen anterior a la tragedia, en compañía de Federico, autor de los disparos que diezmaron a su familia.

La joven sobrevivió a dos disparos de su expareja, que se quitó la vida en junio tras matar a la madre y al hermano. Estuvo un mes en coma y esta semana regresó a su casa. Su recuperación sorprende a todos.

Villa Dolores. Hasta los médicos se asombran: hace 40 días, la vida de Yohana Castro corría altísimo riesgo, a raíz de los dos disparos de bala recibidos, en su pecho y en su garganta.

Esta semana, la joven de 26 años recibió el alta. La buena noticia conmovió a Traslasierra y repara en parte el dolor que, tras el estupor, había generado aquella masacre en la que la madre y un hermano de Yohana terminaron muertos, a manos de su expareja, que instantes después se quitó la vida.

En los Tribunales de Villa Dolores aguardan en tanto que la psicóloga dé el visto bueno para solicitar a Yohana que declare en la causa. Fue la única sobreviviente de aquella tragedia y podría terminar de aclarar los puntos aún confusos del caso.

Yohana recibió el alta médica en el hospital de Villa Dolores. Antes, estuvo internada durante un mes en Córdoba .

Su padre, Alejandro Vieyra Castro, apuntó que “ella está ahora en la casa de una hermana, camina con un andador y está contenta por volver con sus hijos; el más chico primero no la conoció por el barbijo y porque ha perdido 20 kilos, pero está mejorando cada día. Ahora, ya sabe lo que pasó con su mamá y con su hermano”.

La joven estuvo un mes en estado de coma, luego de los dos disparos que le provocó su expareja, Federico Cortez (31).

En los primeros días de agosto mostró una mejoría que sus allegados consideraron como “milagrosa”. Hoy está en rehabilitación y con asistencia psicológica constante. Yohana es madre de un varón de 8 años y de otro de 2, cuyo padre era Cortez.

La tragedia ocurrió el pasado 28 de junio en la vivienda que Yohana compartía con sus padres y hermanos en Villa Sarmiento, pueblo pegado a Villa Dolores. Ahí llegó esa noche Cortez y comenzó una discusión que terminó con la ejecución de ella; de su madre, Deolinda Alvarez (43), y de su hermano, Emanuel Castro (21). Sólo Yohana sobrevivió en el más violento episodio que se recuerde en la historia policial de la región.

Cuando llegó la Policía, encontró parado y llorando al niño de 2 años, único testigo de la escena atroz.

Violencias

Federico Cortez había sido condenado a prisión en una causa por violencia de género. En mayo de 2015 fue declarado culpable en un juicio por amenazas calificadas y coacción agravada, cometidas en 2011, en perjuicio de quien fue su pareja anterior.

Un año antes del doble crimen, que pudo ser triple, Cortez había recuperado la libertad de manera condicional. Su condena de tres años hubiera expirado tres días después de que se mató.

Yohana y Federico habían convivido un tiempo y tenido un hijo, pero luego se separaron. Hacía siete meses que ella había regresado a su casa paterna.

La Justicia no descarta que el desencadenante de la locura homicida de Federico se haya originado en una confusión. Se sospecha que estaba enfurecido por un reclamo judicial de una cuota alimentaria. Cuando la Policía lo encontró muerto de un tiro en la sien, a 80 metros del tendal de cuerpos que había baleado minutos antes, constató que en un bolsillo llevaba la citación para presentarse por esa causa en los Tribunales, el lunes siguiente.

Pero la demanda, en realidad, no era por el niño que había tenido con la joven a la que le disparó, sino que era de su primera mujer, con quien tenía otro hijo de 11 años.

El fiscal Sergio Cuello espera que Yohana, cuando pueda declarar, aclare las circunstancias en que se produjo la tragedia.

Yohana fue novia de Cortez antes de que ingresara a prisión. Lo visitó en la cárcel y por las redes sociales demostraba su amor. Cuando él salió de prisión y comenzó a trabajar en albañilería, se mudaron juntos, con el niño de ambos, nacido en 2015. En mayo se produjo la ruptura y, desde entonces, Federico iba cada tarde a la casa de los Castro a buscar al niño.

Para el fiscal, no serían femicidios vinculados 

Considera que no mató a sus familiares para dañarla. 

Para la Fiscalía de Villa Dolores, los crímenes de la madre y del hermano de Yohana no serían femicidios vinculados, aunque se aguarda la declaración de la joven para cerrar el caso. El fiscal interpreta que Federico quiso directamente matar a su expareja y no provocarle un daño a través de la muerte de quienes la acompañaban. 

* Especial

 

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El texto original de este artículo fue publicado el 10/08/2018 en nuestra edición impresa. Ingrese a la edición pdf para leerlo igual que en el papel.