Se viene El Niño: ¿cómo afectará a Córdoba?

PODEROSO. El Niño más poderoso de las últimas décadas sucedió en 1997-1998.

Este fenómeno climático está asociado a mayores lluvias en la región pampeana. Sin embargo, no todos los expertos creen que impacte en Córdoba. Aunque es una buena noticia para el agro, es clave la gestión del agua para evitar inundaciones.

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Hay un 70 por ciento de probabilidades de que para antes de fin de año se produzca el fenómeno de El Niño, un hecho meteorológico global que trae consecuencia para el país.

El dato surge de la última actualización de la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

La Oscilación del Sur (Enos) es un fenómeno que involucra fluctuaciones en la temperatura de la superficie del océano en el Pacífico ecuatorial. Si las aguas de este sector se calientan, se le dice El Niño; si se enfrían, se le llama La Niña.

“La mayoría de los modelos de pronósticos dinámicos y estadísticos sugieren un calentamiento inminente del Pacífico tropical, que alcanzará un nivel débil de El Niño para el cuarto trimestre del año”, dice el informe de la OMM.

De todas formas, el informe advierte que, si bien la probabilidad es del 70 por ciento, su fuerza es “incierta”. “Las predicciones del modelo oscilan entre neutral y de intensidad moderada ", dice la OMM.

Este fenómeno provoca cambios en las precipitaciones y en las temperaturas en casi todos los puntos del planeta. En Argentina, provoca más lluvias, en especial en el Litoral y en el norte.

(Efectos global de El Niño durante el trimestre dicembre a febrero. Referencias: verde oscuro: más lluvias; marrón claro: más seco; marrón oscuro: más cálido y seco; naranja: más cálido; verde claro: más cálido y lluvioso; azul: más frío y lluvioso. Fuente: Noaa).

Agua para los campos

Su impacto en Córdoba no está claro. En un año de El Niño, es de esperar más precipitaciones en el este provincial.

La última campaña agrícola fue muy pobre debido a la sequía, por lo que la llegada de El Niño puede ser positiva para la agricultura, aunque todo depende del manejo que se haya hecho de los campos.

Pablo Mercuri, director del Centro de Investigaciones en Recursos Naturales del Inta, dijo hace unos días en las Agrojornadas sobre Soja y Maíz que las precipitaciones durante la próxima campaña agrícola van a ser un aliado de la producción. Pero advirtió: "En algunos lugares puede haber excesos que obliguen a gestionar el agua".

Hay que recordar que, durante 2015-2016, el problema fueron las inundaciones en el este y en el sur provinciales. Ese año estuvo presente El Niño.

Por su parte, Nicolás Bertram, también del Inta, demostró en un estudio que en la región pampeana no está lloviendo más que hace varias décadas.

“Lo que cambió de 1970 a la actualidad es el uso que se les da a estos suelos. En los ’70 había más producciones ganaderas con pastizales y monte. Hoy hay más cultivos agrícolas de verano, y en especial de soja”, explicó en un informe de La Voz.

Por este motivo, la napa freática está más alta y, ante la primera lluvia importante, el suelo se anega.

No afecta a Córdoba

Si bien El Niño puede traer más lluvias al sector este de la provincia, no están claros sus efectos en todo el territorio cordobés.

Olga Nasello, una experta en física de la atmósfera del Conicet y de la Universidad Nacional de Córdoba, asegura que no hay ninguna asociación entre El Niño y las variaciones climáticas en Córdoba.

“Las precipitaciones año a año son muy variables. En un diagrama temporal, se representa como un zigzag. Y esas variaciones son muy difíciles de predecir y no tienen relación con El Niño. Puede haber una probabilidad más grande de tener más lluvias, pero es tan débil la relación que se acerca al azar”, aseguró en una entrevista a La Voz.

Más el cambio climático

El fenómeno de El Niño se suma al calentamiento global que está sufriendo el planeta debido principalmente a las emisiones de gases de efecto invernadero provocadas por la quema de combustibles fósiles y por otras actividades humanas.

Históricamente, El Niño ocurre cada cinco o siete años. Pero si este pronóstico se hace realidad, ocurrirán dos de estos eventos en un lapso de dos años.

"El cambio climático está influenciando la dinámica tradicional de los eventos de El Niño y de La Niña, así como sus impactos. 2018 comenzó con un evento débil de La Niña, pero su efecto de enfriamiento no fue suficiente para reducir la tendencia general de calentamiento, lo que significa que este año está en camino de ser uno de los más cálidos", dijo Petteri Taalas, secretario general de la OMM.

La OMM no espera que el próximo El Niño sea tan poderoso como el de 2015-2016. Sin embargo, adivirtió de que hay que estar preparados para enfrentar sus consecuencias.